Cada 13 de mayo, practicantes de Falun Dafa en distintos países conmemoran el Día Mundial de Falun Dafa y el 34. º Aniversario de la introducción al público de esta práctica tradicional china de meditación y crecimiento espiritual presentada por Li Hongzhi en 1992.
También conocida como Falun Gong, la práctica combina cinco ejercicios suaves y una meditación tranquila con enseñanzas fundamentadas en los principios universales de Verdad, Benevolencia y Tolerancia. Desde su introducción, millones de personas alrededor del mundo han adoptado esta disciplina, reportando beneficios físicos, emocionales y espirituales en sus vidas cotidianas.
Actualmente, Falun Dafa se practica en más de 100 países y sus enseñanzas han sido traducidas a decenas de idiomas. La práctica se ofrece gratuitamente en parques y espacios públicos, compartiendo valores tradicionales, paz interior y mejoramiento moral.
Con motivo del Día Mundial de Falun Dafa, legisladores, gobernadores y autoridades de Estados Unidos, Canadá y Australia emitieron proclamaciones oficiales y mensajes de reconocimiento destacando el impacto positivo de la práctica en la sociedad. Entre ellas, la Asamblea del Estado de Nueva York, junto a distintas ciudades y estados de Norteamérica, reconoció oficialmente el aporte de Falun Dafa en la promoción de la salud, la armonía social y los valores humanos universales.
Asimismo, diversas ciudades y estados de países como Estados Unidos y Canadá han proclamado oficialmente el 13 de mayo como “Día de Falun Dafa”, en reconocimiento a la contribución pacífica y comunitaria de sus practicantes.
En República Dominicana, practicantes locales estarán realizando encuentros conmemorativos y actividades informativas en Santo Domingo durante el fin de semana, compartiendo los ejercicios y ofreciendo información a las personas interesadas en conocer esta disciplina de meditación y bienestar.
A pesar de su expansión pacífica y de los reconocimientos recibidos internacionalmente, desde 1999 Falun Dafa es objeto de persecución en China por parte del régimen comunista chino. Diversas organizaciones internacionales y defensores de derechos humanos han documentado detenciones arbitrarias, torturas y otras violaciones a los derechos humanos fundamentales de practicantes por mantener sus creencias espirituales.
Sin embargo, millones de practicantes alrededor del mundo continúan compartiendo pacíficamente los valores de Verdad, Benevolencia y Tolerancia, así como la importancia de la libertad de pensamiento y creencia, encontrando en sus enseñanzas una vía para mejorar su salud, elevar sus valores morales y cultivar la paz interior.