La excongresista republicana Marjorie Taylor Greene, quien en el pasado fue una de las aliadas más visibles del presidente Donald Trump, arremetió contra quienes continúan respaldando su agenda política, pese, según afirmó, a haber incumplido promesas clave de campaña, como evitar la participación en conflictos bélicos.
“Eso es completamente erróneo”, sostuvo Greene al referirse a los simpatizantes que evitan cuestionar las decisiones del exmandatario. La exlegisladora insistió en que el apoyo incondicional ha derivado en una dinámica que calificó como “sectaria”. “Queremos apoyar a Estados Unidos, pero no hace falta pertenecer a una secta donde no se puede criticar”, expresó.
Durante una entrevista en el pódcast InfoWars, conducido por el controvertido comunicador Alex Jones, Greene planteó que el actual Partido Republicano enfrenta una crisis estructural que, a su juicio, lo hace inviable bajo el liderazgo de Trump.
“Tenemos que ser realistas con respecto al Partido Republicano. Debe ser destruido por completo. Está totalmente controlado”, afirmó, al tiempo que acusó a legisladores de responder a intereses externos, en particular al AIPAC.
La excongresista, defensora del lema “Estados Unidos Primero”, también cuestionó la política exterior de Trump, a quien acusó de priorizar intereses fuera del país, especialmente en relación con Israel y el conflicto en Oriente Medio.
Greene argumentó que el respaldo inquebrantable hacia el exmandatario se ha visto reforzado por años de confrontaciones políticas, procesos judiciales y ataques mediáticos, lo que, según dijo, ha consolidado una base de seguidores difícil de cuestionar. En ese contexto, acusó a Fox News de “difundir propaganda” para mantener la lealtad del público, especialmente entre la generación del “baby boom”.
El distanciamiento entre Greene y Trump se produjo a inicios de este año, tras desacuerdos que culminaron con la salida de la exlegisladora de su escaño en la Cámara de Representantes. El propio Trump retiró su respaldo político luego de que Greene impulsara la publicación de los archivos relacionados con el caso Epstein.
Desde entonces, Greene ha endurecido sus críticas, llegando incluso a cuestionar la estabilidad mental del exmandatario, particularmente tras declaraciones en las que Trump amenazó con acciones contra Irán si no se cumplían ciertas condiciones estratégicas.
“La verdad es que muchos apoyaron a Trump durante años, como yo. Pero este no es el mismo hombre”, afirmó Greene, marcando distancia con quien fuera su principal referente político.
La excongresista no está sola en este giro. Otras figuras que en su momento respaldaron al exmandatario, como Tucker Carlson y Candace Owens, también han expresado críticas recientes, especialmente en torno a la política exterior y la posibilidad de conflictos con Irán.
En medio de este escenario, Greene propuso la creación de una nueva fuerza política que sustituya al actual Partido Republicano, insistiendo en que sus futuros candidatos no deben recibir financiamiento de grupos de presión vinculados a intereses extranjeros.
Asimismo, rechazó que sus declaraciones tengan un trasfondo antisemita, asegurando que sus críticas están dirigidas al gobierno israelí y no al pueblo judío, aunque sus posturas han sido objeto de controversia en el pasado.
Finalmente, Greene sugirió la formación de una coalición política transversal, capaz de unir sectores de derecha e izquierda en torno a temas clave para las futuras generaciones. “Por el bien de nuestros hijos, estoy dispuesta a sentarnos y empezar a construir algo nuevo”, concluyó.