Un video que circula en redes sociales ha encendido las alarmas en torno a la transparencia del proceso de renovación de la cédula de identidad y electoral en la República Dominicana.
En las imágenes aparece un supuesto ciudadano haitiano, aparentemente trabajador de la construcción, con una cédula de identidad a nombre de Chichi George Joseph, en la que figura como de nacionalidad dominicana y con ocupación de estudiante.
El aspecto que más ha generado inquietud es que el individuo no habla español con fluidez, lo que pone en duda la veracidad de los datos consignados en el documento oficial.
La Junta Central Electoral (JCE) anunció en marzo de 2025 que el proyecto de renovación de la cédula estaría acompañado de un proceso de auditoría y depuración tanto del Registro Civil como del padrón electoral.
En ese momento, el presidente del organismo, Román Jáquez Liranzo, aseguró que el nuevo documento contaría con mayores niveles de seguridad, una durabilidad superior a los diez años y estándares internacionales de confiabilidad.
No obstante, este no es un problema nuevo. Durante años, distintos sectores políticos y sociales han denunciado la supuesta entrega irregular de cédulas a extranjeros en situación migratoria irregular, en su mayoría de nacionalidad haitiana.
Asimismo, el padrón electoral dominicano ha sido cuestionado en múltiples ocasiones por su falta de depuración, lo que, según críticos, abre la puerta a posibles fraudes y debilita la confianza de la ciudadanía en los procesos democráticos.
Ante este nuevo caso, crece la presión pública para que la JCE ofrezca explicaciones claras y adopte medidas contundentes.
Diversas voces habían advertido que, sin una depuración efectiva, el proyecto de la nueva cédula, cuyo proceso de renovación y emisión alcanzaría una inversión de aproximadamente RD$ 6,500 millones, corre el riesgo de iniciar marcado por la desconfianza y arrastrando las mismas debilidades del sistema anterior.
Por la redacción DA