Productor de música urbana Raphy Pina es condenado a 3 años y 5 meses de prisión

El productor y promotor musical, Raphy Pina Nieves, dos veces convicto federal, fue sentenciado, este martes, a 3 años y cinco meses de prisión por la posesión ilegal de armas de fuego, que mantenía en una propiedad suya en Caguas.

La condena fue dictada por el juez federal Francisco Besosa en una vista que había sido cambiada de fecha en cinco ocasiones, entre ellas, para que el también dueño del sello discográfico Pina Records asistiera a la graduación de su hijo menor.

Pina Nieves debe pagar una sanción de $150,000 y está sujeto a una probatoria de 3 años tras cumplir su tiempo en prisión.

El productor de música urbana acudió a la sala del juez Besosa acompañado de su pareja, la cantante dominicana Natalia Gutiérrez, mejor conocida como Natti Natasha, y los tres hijos mayores del productor: Mía, Rafael y Antonio. Al tribunal también llegaron otros 23 familiares y allegados, entre ellos el artista urbano y socio de Pina Nieves, Daddy Yankee.

Previo a la lectura sentencia, Pina leyó un mensaje ante el juez y el resto de las personas que acudieron a la vista, entre ellos, el también reconocido reguetonero puertorriqueño Daddy Yankee y su esposa, Mireddys González.

«Hoy enfrento la situación más difícil que pueda enfrentar un ciudadano, perder la libertad», expresó Pina ante el juez.

«Hoy, ante usted, le quiero pedir con mucho respeto que me permita regresar a mi familia», solicitó en su mensaje el productor, padre de cuatro hijos, incluyendo a su hija menor, Vida, de un año de edad.

El productor evitó entrar en los detalles del caso debido al proceso de apelación, pero en su mensaje, en el tribunal, recordó cómo un caso previo por fraude bancario le afectó, al punto de que le demoró ocho años recobrar su reputación. “Empañé el legado de mi padre”, reconoció Pina, llorando ante el juez.

Besosa tuvo ante su consideración un informe pre-sentencia de la Oficina de Probatoria de Estados Unidos que incluyó un cálculo de 33 a 41 meses de prisión. Mientras, los fiscales presentaron argumentos para “recomendar una sentencia dentro de la variante del rango de sentencia de 46 a 50 meses de prisión”.

El juez permitirá que Pina se entregue voluntariamente hoy antes de las 3:00 p.m. a los alguaciles, mientras denegó el pedido para que Pina esté libre bajo fianza durante el proceso de apelación de su convicción.

Sin embargo, los abogados de Pina Nieves sometieron el pasado jueves un memorial de sentencia en la que solicitaron una condena de libertad condicional por entender que su cliente “tiene mucho que ofrecer a Puerto Rico durante estos tiempos difíciles”, tanto como padre, empresario y “filántropo”.

La vista inició oficialmente a las 9:55 a.m. El juez Besosa llamó a Pina y su abogada, María Domínguez, a decir unas breves palabras antes de ser sentenciado. Domínguez pidió a todos los que le acompañan que se pusieran de pie, incluida la prometida del productor, Natti Natasha.

Pina enfrentaba dos cargos por posesión de un arma de fuego modificada ilegalmente para disparar de forma automática y por posesión de armas de fuego por parte de una persona convicta por un delito mayor.

Por ello, fue hallado culpable en diciembre, aunque debió esperar hasta hoy para la lectura de sentencia, que se atrasó en varias ocasiones.

El hallazgo de las armas ocurrió en abril de 2020, cuando agentes del FBI en Puerto Rico registraron una casa desocupada del manejador de artistas, en Caguas, municipio vecino a San Juan.

La abogada de defensa, María Domínguez, expuso que el historial criminal de Pina no guarda relación con el caso y que no hacía falta que se le sentenciara en exceso a lo que establecen las guías. Recordó, además, que la evidencia no encontró que estaba en posesión física de las armas.

Palabras de Pina

«Tenemos que seguir. Es otro ‘round’ para mi familia, para mí, para mis amigos, mi negocio. Lo digo públicamente: este negocio no es de narcotráfico, este negocio no es de lavado de dinero», aseguró.

En ese sentido, dijo a la prensa que las autoridades lo investigaron desde 2018 por narcotráfico y lavado de dinero, asuntos criminales que negó que estén relacionados con la industria del reguetón.

«Hoy me encuentro aquí, de pie, y lo digo públicamente: (esto es) por ser productor de reguetón. No es por otra cosa más. No pudieron probar nada», aseguró a los medios mientras una treintena de personas esperaban fuera del tribunal.

«Quisieron pintar como que el reguetón es del bajo mundo. ¿Cuándo acabarán con esa teoría? Hoy yo me voy a prisión, pero voy a volver, voy a pelear por mis derechos», aseguró.