La auditoría del plan de regularización

El tema migratorio ha sido un asunto pendiente en nuestro país desde hace mucho tiempo,  el mismo se estuvo relegando años tras años por diferentes gobiernos, pero después que el gobierno del expresidente Danilo Medina decidiera impulsar una política migratoria que permitiera que los migrantes irregulares, regularizaran su situación a través del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros y la ley especial de naturalización 169-14, se ha convertido en un asunto muy importante para la sociedad dominicana

El país adquirió un gran compromiso con este plan de regularización, primero de esas dimensiones que se realiza en la República Dominicana, dirigido a buscar una solución humanitaria y de respeto a los derechos humanos de los migrantes, este Plan Nacional de Regularización de extranjeros en condición migratoria irregular  fue un gran reto y una gran oportunidad para que la política migratoria del país  avanzara y para que los extranjeros irregulares obtuvieran un estatus migratorio que preservara sus derechos humanos.

Todas estas medidas fueron refrendadas ampliamente por el Congreso Nacional y por el Consejo Nacional de Migración estos aspectos legales, fueron frutos de una amplia concertación política y social, impulsada por el expresidente de la República Dominicana, Danilo Medina, lo que dio mayor legitimidad a la aplicación de la política migratoria, en esos tiempos en que el país fue sometido a fuertes ataques internos y externos.

La República Dominicana dio un paso importante con este plan de regularización que permitió aprovechar más los beneficios de la migración regular y reducir los problemas que causa una migración irregular desordenada, todo eso se hizo con el acompañamiento de los organismos internacionales y de la sociedad civil, el plan estuvo dirigido a los extranjeros de todas las nacionalidades, la mayoría de los cuales eran haitianos que residían en el país y que se encontraban en condición irregular.

Este plan en solo un año logró algo sin precedentes, que se recibieran 288,467 solicitudes, de las cuales 260, 248 fueron aprobadas, lo que representó el 90%, a 7,834 le correspondió la categoría de residentes y a 252,414 la de no residentes, asimismo la ley 169-14 recibió 8,768 solicitudes, de las cuales fueron aprobadas 7,159 que representaron el 82%, de esta cantidad 1,835 solicitaron la nacionalidad dominicana de los cuales, 937 eran menores de edad y 898 mayores de edad, de estos a 800 menores de edad se les otorgo la nacionalidad dominicana en decretos del expresidente Medina (750) y  el presidente Abinader (50).

Tanto el plan de Regularización como la ley 169-14 fueron un acto generoso, humanitario, y solidario, para contribuir a la solución de un problema que por decenas de años venia afectando la vida nacional y la imagen internacional del pais, la aprobación de ambos constituye una muestra de madurez de los poderes políticos y las instituciones democráticas del país, el Plan de Nacional de Regularización (PNRE) y la ley 169-14 fueron de alto interés y una prioridad para el Estado dominicano y sus autoridades en el periodo 2012-2020.

El Plan y la Ley 169-14 se implementaron en el año 2014-2015 , a partir de ahí la renovación de los carnet ha recibido 2 prorrogas aprobadas por el Consejo Nacional de Migración, una en el 2016 y otra en el 2017 luego en el 2018   se realizó la renovación de esos carnet a través de la Dirección General de Migración (DGM), con los siguientes resultados, se otorgaron  183,718 permisos temporales de trabajo, 9,842 residencias temporales y 8,647 permisos de estudiante, y 1640 rechazados para un total de 203,847 expedientes evaluados.

Hago todos estos señalamientos a propósito del anuncio hecho por el Ministerio de Interior y Policía, de que el Consejo Nacional de Migración aprobó realizar una auditoría a los miles de extranjeros que fueron regularizados en el Plan de Nacional de Regularización, con el fin de verificar quienes califican o no para tener un estatus migratorio regular.

Con relación a esa decisión debemos aclarar que el plan terminó la recepción de nuevas solicitudes en el 2015, la última renovación que realizó la DGM fue en el 2018 y  en la actualidad de los más de 200,000 favorecidos, habrá una parte que salió del país, otra ha fallecido y un número importante tiene su documento vencido, por lo que le correspondería su renovación ante la DGM, es bueno tener presente que la gran mayoría  de estos (183,718) lo que tienen  son permisos temporales de trabajo, otorgados por la DGM.

El plan de Regularización favoreció a 260,248 migrantes de los cuales la DGM en el proceso de renovación calificaron 202,207, lo que significa que hubo 58,041 que no acudieron al proceso y que por tanto no renovaron su carnet, el gobierno está en su derecho de hacer una auditoria del Plan, pero entendemos que esta debe servir para preservar el estatus migratorio regular de los migrantes que  hicieron su solicitud al PNRE, salvo que existan situaciones de violaciones a nuestras leyes o comprobados hechos delictivos.

Los beneficiarios del PNRE como seres humanos tienen derechos que deben ser tomados en cuenta y en consecuencia no deben ser atropellados y mucho menos violados sus derechos, hay que fortalecer los esfuerzos gubernamentales para orientar en este tema, y facilitar el estatus migratorio regular de estas miles de personas migrantes que se acogieron al plan,  al igual que se ha hecho con los migrantes Venezolanos,  ayudando de esa forma a reducir sus vulnerabilidades,  promoviendo su inclusión y la protección de su dignidad humana.

En estos momentos de crisis que vive Haití no creemos correcto airear la idea de las odiosas deportaciones masivas de migrantes, tenemos que hacer esfuerzos como país para que todo extranjero que visite la República Dominicana lo haga de manera segura, ordenada y regular, pero esto no debe significar, el olvido de los sentimientos humanitarios y solidarios que siempre ha tenido el pueblo dominicano y por los cuales se ha caracterizado en toda su historia.

El plan nacional de Regularización que realizó el gobierno pasado tiene muchos éxitos y virtudes, además de resultados que demuestran lo positivo que fue para los migrantes de unas 105 nacionalidades, la mayoría de los cuales procedían de Haití, los que se acogieron a un plan que fué gratuito para todos y que los ayudó a normalizar su estadía en la República Dominicana de una manera segura y regular, con respeto de la dignidad humana y sus derechos.

La Política Migratoria de la República Dominicana, humanitaria, solidaria, sensata, comedida y con un respeto absoluto a los derechos humanos de los migrantes, debe continuar por ese rumbo, el gobierno actual debe hacer un gran esfuerzo para enfrentar este reto y no dejarse provocar por los que siempre han jugado al odio y la confrontación entre los dominicanos y los haitianos.

Esperamos que esta auditoría del PNRE no sea un episodio más de las pretensiones por destruir todo lo positivo del gobierno pasado, aplicando una línea politiquera que en nada beneficia al país, sino que solo trae confusión y beneficia a aquéllos que en Haití y en la República Dominicana utilizan a ambos pueblos para sus ventajas personales.

Por Luis Fernández
*El autor es político y comunicador