Cuidado con lo primero que viene a la boca

Hace unos días, hablaba con una excelente amiga, con la cual comparto a diario las cosas buenas o malas que nos suceden a ambas.

De repente, mientras hablábamos por teléfono, llegó una hija de la señora que le asiste en los quehaceres del hogar. Después de saludarla, la primera expresión que salió de sus labios fue la siguiente: “Hola, mirándote a ti estallándote de gorda”.

La joven empezó a justificarse, alegando que estaba rebajada, y explicando que tenía algunos problemas de salud, pero a través del auricular, percibí que se sintió mal.

Como tenemos mucha confianza, le pedí que jamás volviera a hacer eso, ya que, generalmente, es un mal momento para quien recibe semejante “piropo.”

Mi amiga se disculpó, y prometió no volver a hacer ese tipo de comentarios. Esto trajo a mi mente, una vez que estuve de licencia médica en mi lugar de trabajo, producto de una cirugía, con la cual yo debía permanecer en cama, prácticamente durante un mes.

Obviamente, esto impedía que pudiera ejercitarme y llevar una dieta rigurosa, razones por las cuales, aumenté de peso, sin llegar a la obesidad.

Cuando reinicié mis labores, una persona a la cual yo aprecio mucho, empezó a burlarse de las libras que yo había ganado durante la licencia médica.  Todos los presentes, empezaron a mirarme. Yo me sentí muy mal, pues debía pasar varios meses, durante los cuales, no podía hacer ejercicios.

Entiendo que es muy delicado decirle a una alguien que está consciente de estar en sobrepeso, que debe rebajar de manera inmediata, y mucho menos hacer chiste, burlándose de la situación.

Hay que conocer profundamente a quien ha subido de peso, para tratar de que no se sienta mal con nuestro comentario. A mí me ha sucedido, en ocasiones, que prefiero callar, por temor a que alguien en esa situación, se sienta humillado.

Algo muy negativo, es burlarse de alguien que atraviesa por esa situación, obviando el daño emocional que esto puede propiciarle.

Si no tiene la forma adecuada de comentar sin provocar malestar, mejor cállese la boca antes de opinar, pues quien está obeso, más que nadie, sabe que lo está. Siempre debemos ser cuidadosos, y no estar seguros de que siempre debemos dar salida a todo lo que nos viene a nuestra mente.

Por Epifania de la Cruz (epifaniadelacruz@ gmail.com / www.renacerparatodos.net)

*La autora es psicóloga clínica

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