Viajes corporativos post Covid-19 ¿virtual o presencial?

Mucho se arguye sobre los cambios que suscitará la pandemia COVID-19 en el turismo MICE (Reuniones, Incentivos, Convenciones y Eventos), a consecuencia de que los implementadores de este segmento se han visto, lamentablemente en la necesidad de cancelar, ajustar o posponer reuniones dado el escenario actual.

Debido a las restricciones impuestas a los viajes internacionales no esenciales, al condicionamiento de la movilidad a lo interno de los países, al interés de no exponer a los empleados, pero más aún, para ahorrar costes, muchísimas empresas, organismos internacionales, instituciones públicas y privadas cohibieron sus viajes a lo largo del 2020, y se escudaron en las vídeos conferencias como fiel y valido sustituto de las reuniones presenciales.

Colosos del comercio, entre estos Amazon, asevera que ahorrará cerca de 850 millones de euros por viajes corporativos no realizados en el periodo de referencia. El significativo ahorro llevándose a cabo en grandes empresas genera otras inquisiciones, por ejemplo, cuánto tiempo tardará en recuperarse este segmento, ya que, por añadidura, muchas empresas no tendrán prisa en reemprender viajes corporativos, a fin de ahorrar en costes a corto y mediano plazo, así como, para evitar riesgos sanitarios a sus empleados.

Al efecto, una encuesta practicada por GlobalData, refleja que el 52% de las compañías no enviarán a sus empleados a un evento MICE en el exterior en aproximadamente 12 meses. En el mismo tenor, analistas en viajes y turismo de GlobalData corroboran que sin esta pandemia, la gran mayoría de los empresarios y ejecutivos no habrían notado la cantidad de recursos financieros que se podrían ahorrar al suspender los viajes de negocios. Incluso, Amazon, por ducto de su director financiero, ha divulgado que “los gatos en viajes internos se reanudarán, pero puede que no lleguen al mismo nivel que en el pasado”.

En cuanto a la recuperación del turismo MICE, la Asociación Global de Viajes de Negocios (GBTA), pone en relieve, junto a la consultora Braintrust, que a la misma, le tomará por lo menos de dos o tres años recuperar los niveles de actividad previos a la crisis sanitaria.

Se estima, sin embargo, que las primeras industrias en iniciar los viajes corporativos serán aquellas que han tenido algún tipo de provecho en esta crisis, destacándose la farmacéutica, y las más tardías serán por antonomasia, las más azoladas, entre éstas figuran ocio y turismo.

De los retos y variaciones que ya vienen cimentándose en el segmento mentado de cara a la pandemia y posterior a ésta, se despunta que, en lo sucesivo las empresas tomarán con mayor seriedad, no únicamente pero sí principalmente, todo lo relativo a la esencialidad de los viajes, la digitalización como herramienta de competitividad y el personal formado para ponerla en obra, así como, el retorno de cada recurso invertido.

Es esencial el papel que jugarán las agencias de viajes como socio estratégico del Travel Management, pues recordemos, que éstas son las que en medio de la crisis han gestionado cambios y reembolsos de los proveedores, localizaciones de viajeros y repatriaciones, posicionando de este modo las necesidades del cliente en el centro de su accionar.

La comunicación efectiva presupone un deber, pues en el marco actual, el Business Travel debe disponer de información de manera organizada sobre las tendencias, amenazas y oportunidades que se generan en el sector turismo, para diseñar sus estrategias, tomar decisiones acertadas, y bien cabe, mejorar los procesos y garantizar la máxima productividad.

Para cerrar, la reactivación de los viajes de negocio sigue siendo lenta, pero es imperatorio seguir y adaptarnos aún sea un escenario incierto. Se presupone que los viajes de índole comercial o pequeñas reuniones sean los primeros en activarse, y por supuesto, los grandes eventos serán los últimos en avivarse en virtud de los factores restrictivos de la pandemia.

Se vislumbra que ante la incertidumbre fruto de la pandemia, se cuaje por lo menos hasta que baje la marea, una modalidad híbrida, maridándose lo digital y lo presencial, lo que al cabo, suscitará una demanda añadida a los realizadores de eventos MICE, vinculada a la dotación de óptimos medios tecnológicos en sus espacios reservados para reuniones y conferencias.

Por Uridici Ortega Rondón