Especialistas buscan expandir terapia de estimulación cerebral, a fin de reducir efectos Parkinson

Punta Cana.- Estudios revelan que más de 7 millones de personas padecen de parkinson alrededor del mundo; cifra que estiman que se elevará a 12 millones de personas para el 2040 de acuerdo a la Organización  Mundial de la Salud. Esto motiva a especialistas locales e internacionales a  buscar nuevas alternativas para mitigar sus efectos en pacientes de etapa moderada, siendo las terapias de estimulación una opción efectiva para estos casos.

Las declaraciones fueron ofrecidas por la doctora Ámbar Pérez Fernández, neurocirujana funcional,  en el marco del congreso de la Sociedad Dominicana de Neurología y Neurocirugía, quien destacó que la terapia de estimulación cerebral profunda representa una alternativa avanzada para tratar a los pacientes con parkinson en etapas moderadas-severas, en las que la medicación ya no es suficiente para controlar los movimientos involuntarios propios de la enfermedad.

“Esta intervención ha mostrado resultados favorables en alrededor del 100 por ciento de los casos, con un porcentaje mínimo de complicaciones, las cuales se presentan de manera transitoria”, explicó la especialista.

Sin embargo, comenta que este tipo de terapia es de alto costo y existe una urgencia de llevarla al mayor número de pacientes que la necesiten, por lo que apela al  apoyo de la autoridades para expandir esta terapia por el país,  además, lograr que cuente con la cobertura de la Seguridad Social.

Explicó que el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente, superada solo por el Alzheimer, por lo que entiende que se debe prestar atención a dicha condición de salud.

Datos muestran que más de 7 millones de personas presentan esta enfermedad en el mundo, cifra que se elevará a 12 millones de personas para el 2040, llegando a convertirse probablemente en la enfermedad grave más común,  de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud.

Otras aplicaciones

Esta terapia consiste en una cirugía en la que se colocan dos electrodos en la parte baja del cerebro, con el objetivo de aliviar los síntomas propios de esta enfermedad que afecta notablemente la independencia de quienes la padecen.

Además, es útil en otras condiciones, como en epilepsia, llegando a controlar hasta el 80 por ciento de la crisis convulsiva, y en condiciones psiquiátricas como el trastorno obsesivo compulsivo.

La doctora presentó los resultados de esta cirugía durante el XXIX Congreso Internacional de Neurología y Neurocirugía. En este evento científico se presentaron notables avances para tratar las enfermedades que afectan al sistema nervioso central.