Dirigente de Fuerza Social y Laboral llama a conmemorar el día del trabajador

Nueva York.- Nelson Rojas, dirigente de la Fuerza Social y Laboral (FSL) llamó al movimiento social y laboral a conmemorar el primero de mayo como una fecha para recordar.

El dirigente del FSL dijo que el movimiento social y laboral debe conmemorar esta fecha, para recordar los acontecimientos que ocurrieron en Chicago y la muerte de los dirigentes de los trabajadores.

Indicó que esto dio origen a que en todas partes del mundo los trabajadores organizados recuerden a “los mártires de Chicago” y que el primero de mayo, fuera considerado como el Día Internacional de los Trabajadores.

«Debemos recordar la histórica situación de los trabajadores del siglo XIX, que era muy difícil en los Estados Unidos, como en otras partes del mundo» agregó Rojas.

Recordó que emigrantes de diferentes países europeos, viajaban a los Estados Unidos en busca de una mejor situación económica «al igual como lo hacemos los dominicanos en estos tiempos», declaró.

Dijo que se debe recordar también al padre de la patria cubana, quien residió por mucho tiempo en los Estados Unidos, y escribió en 1882: “Estamos en plena lucha de capitalistas y obreros. Para los primeros son el crédito en los bancos, las esperas de los acreedores, los plazos de los vendedores, las cuentas de fin de año. Para el obrero es la cuenta diaria, la necesidad urgente e inaplazable, la mujer y el hijo que comen por la tarde lo que el pobre trabajó para ellos por la mañana…”

Hoy todo emigrante, italianos, alemanes, rusos, mexicanos, salvadoreños, dominicanos, y en fin de todo el mundo, abrazarnos fraternamente por mejora salarial, salud, vivienda y educación a los gobiernos de turno», subrayó Nelson Rojas.

Llamó a recordar a los mártires de Chicago: George Engel, Adolph Ficher, Samuel Fielden, Albert Parsons, Louis Lingg, Michael Shwab, August Spies, Oscar Neebe, y otros como Mauricio Báez, Barbarin Mojica, Guido Gil y Eugenio Kunhardt.

¡Que viva el primero de mayo!

¡Que vivan los trabajadores!

Por Víctor Gómez