Combates entre nuevos gobernantes afganos y rebeldes de Panjshir dejan 115 talibanes muertos

El fracaso de las negociaciones llevó este miércoles a que se intensificaran los ataques de los talibanes para tratar de capturar la norteña región de Panjshir, la única de las 34 provincias afganas que no se encuentra bajo el control de la formación islamista tras su reciente conquista de Afganistán.

Los talibanes lanzaron anoche ataques, que continuaron hoy, “desde varias direcciones y áreas de las provincias vecinas de Parwan y Baghlan pero sus ataques fueron rechazados y no tuvieron éxito”, afirmó en un comunicado el portavoz del conocido como Frente Nacional de Resistencia de Panjshir, Fahim Dashti.

Los combates causaron numerosas bajas: los talibanes perdieron a 115 de sus combatientes, 200 resultaron heridos y otros 35 fueron capturados con vida, señaló.

Por su parte, los talibanes argumentaron que intensificaron los combates en Panjshir tras fracasar las negociaciones con los líderes insurrectos, que se oponen al dominio de los islamistas.

”Hicimos muchos esfuerzos para resolver el problema de Panjshir a través de negociaciones pero terminó sin ningún progreso. Ahora los muyahidines están preparados y han rodeado Panjshir desde todas las direcciones”, explicó en un mensaje el mulá Amir Khan Mutaqi, uno de los principales líderes de los talibanes.

El mulá pidió a la gente de Panjshir que se una a los talibanes para evitar más enfrentamientos, ya que las guerrillas locales apoyadas por las tropas afganas que se retiraron a la región tras la conquista de los insurgentes del resto del país no podrán hacerles frente.

”No pudieron resistir mientras eran apoyados por Estados Unidos y la OTAN, ¿cómo van a poder hacer algo ahora?”, cuestionó.

Los combatientes talibanes iniciaron su ofensiva contra Panjshir el pasado 30 de agosto, tras cortar las rutas por las que llegan los suministros a la región e interrumpir todas las líneas de los servicios de telefonía móvil e Internet.

Pero a día de hoy, Panjshir sigue siendo la única de las 34 provincias afganas que no ha caído bajo el control de los talibanes, después de que capturaran las 33 restantes en menos de dos semanas, un proceso que culminaron el 15 de agosto con la toma de Kabul.

El distrito de Andarab, de la provincia norteña de Baghlan, en la frontera con Panjshir, es otro de los territorios que continúa haciendo frente a los talibanes.

Las fuerzas en Panjshir están dirigidas por el ex vicepresidente afgano, Amrullah Saleh, autoproclamado nuevo presidente de Afganistán tras la huida del país durante la toma de Kabul del ex mandatario, Ashraf Ghani, y Ahmad Massoud, hijo del difunto comandante afgano Ahmad Shah Massoud, “el león del Panjshir”, una leyenda por haber hecho frente a los soviéticos y a los talibanes.

Panjshir también fue el centro de la resistencia contra el grupo islamista durante el anterior régimen talibán, entre 1996 y 2001, que concluyó con la invasión estadounidense que, en la noche del lunes, llegó a su fin tras casi dos décadas de guerra.

Con información de EFE