Usuarios “con el grito al cielo”

Toda empresa de servicio debe aplicar medidas de supervisión drástica de sus operaciones, máxime cuando involucra a intermediarios o asociados que no les interesa la estabilidad económica y de imagen de dicha organización, y los cuales trabajan con excesivo grado de independencia, obligando a pegar “el grito al cielo” a sus usuarios.  

Hemos sido víctima en forma reiterada de cobros de montos “dejados de pagar” que no se corresponden con la realidad de la transacción, específicamente nos referimos a una de las empresas internacionales de transporte terrestre de pasajeros con la llamada aplicación. 

Resulta que un conjunto de desaprensivos conductores asociados se están dando a la tarea de no reportar parcial o totalmente el pago del servicio, con una inteligencia maquiavélica, porque regularmente los montos para el usuario no son alto y “sale más cara la sal que el chivo”, porque reportarlo es todo un proceso burocrático, ya sea virtual o presencial, se gasta más en el reporte que el monto sustraído.  

Pero si tiramos numeritos y multiplicamos, por ejemplo, 50 ó 100 pesos sustraídos por 20 usuarios, serían mil o dos mil pesos robados a los usuarios. Están estafando, y no es un caso exclusivo de este humilde peatón mortal, las quejas son generalizadas, usted escucha por doquier los lamentos de los afectados.

Pero como digo Juan digo Juana. Alguien nos comentaba que esta ruin acción va directamente ligada al bajo monto que paga la compañía de marra a sus conductores asociados, que es una forma de compensarlo. Eso de ninguna manera justifica el robo directo que esos conductores realizan.

Si a usted no le conviene estar en esa empresa, cambie, pero no muerda con su sinvergüenza acción a los usuarios peatones que usan el servicio.

En una ocasión, el director del Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor), Eddy Alcántara, calificó como el “gran problema” de las plataformas digitales de servicios de transporte que impide que sean emplazadas y fiscalizadas es que no se encuentran establecidas jurídicamente en el país, lo que dificulta el control de sus funciones y la protección de los usuarios. Sería interesante saber si el dinámico y eficiente funcionario de Pro Consumidor cumplió o pretende cumplir con sus promesas de que partir de enero de 2023 se daría a conocer el método con el que busca prevenir las actuales situaciones que denuncian los usuarios.

La denuncia está lanzada, esperemos en Dios que tanto la empresa como Pro Consumidor actúen prontamente.

Aprobado…

Por Luis Aníbal Medrano S. (luisanibal.medrano@gmail.com)

*El autor es periodista, municipalista y político.

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