El síndrome del héroe (parte 1)

“El síndrome del héroe es un fenómeno que afecta a las personas que buscan el heroísmo o el reconocimiento, por lo general mediante la creación de una situación desesperada que se pueden resolver. Esto puede incluir actos ilegales, tales como incendio. El fenómeno se ha observado que afecta a los funcionarios

públicos, tales como bomberos, enfermeras, policías y guardias de seguridad y los probadores de rendimiento”. Fuente_https://es.qwe.wiki/wiki/Hero_syndrome

A pesar de que el tema de los síndromes es uno de mis favoritos, ignoraba la existencia de éste. En días pasados vi, ya casi llegando al final, una película relacionada con el mismo.

Ni siquiera pude saber cómo se llamaba. Había un personaje que, reuniendo todos los requisitos para poder donar un órgano a una chica que estaba en condiciones graves, generó una situación de desesperación familiar, y cuando esta estuvo a punto de morir, aceptó ser donante, convirtiéndose en el héroe al cual todo el mundo admiraba, inclusive él mismo convocó a la prensa.

Llamó mi atención que, dentro de la definición encontrada, incluyen a los funcionarios públicos, pero soy de opinión que en todos los sectores aparecen personas que, aunque no se haya demostrado que padecen el síndrome, tienen algunas características, y es seguro que casi todos, conocemos algunos.

Tenemos un ejemplo en el área laboral:

-Personal de tecnología, el cual es requerido para dar asistencia urgente, ya que la persona afectada tiene un problema con su pc, y debe terminar un informe antes de una hora específica, pero la persona solicitada se toma su tiempo, hace su entrada triunfal, cuando la víctima está a punto de que le dé un infarto. Luego llega, pavoneándose como todo un héroe, pulsa una tecla, y asume una actitud de triunfo, y se queda como esperando que le aplaudan.

La situación es muy difícil, pues aún para los profesionales de la conducta, en ocasiones, resulta imposible entender que esa persona actúa así porque está trastornada, teniendo que hacer un gran esfuerzo para evitar que nuestro diablo interior salga y lo estrangule.

Por Epifania de la Cruz (epifaniadelacruz@ gmail.com / www.renacerparatodos.net)
*La autora es psicóloga clínica
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