Una dama a la Junta Central Electoral

El Senado de la República Dominicana tiene la gran responsabilidad de escoger a los miembros de la nueva Junta Central Electoral (JCE), lo que está establecido en la Constitución dominicana y tienen el compromiso de: revisar y depurar a todos los aspirantes (sean «independiente» o no) a presidir este importante organismo, cuyos principales trabajos son el de velar y ser imparcial en el proceso electoral, además de administrar el registro civil de todos los ciudadanos dominicanos.

Los elegidos tiene que ser transparente, honesto, tener credibilidad y sobre todo tener  independencia de partido político alguno, como debe ser, para así despejar dudas de cualquier «truchimanería» , en el desempeño de tan delicada función, asimismo como  «La cédula» el documento de identidad y electoral que se otorga a quienes tienen 18 años.

Diferentes agrupaciones entre asociaciones y gremios nacionales y de ultramar han seguido muy de cerca el proceso de presentación de currículum y de entrevistas, a la mayoría de los aspirantes a dirigir este importante organismo creada en 1923 y que en nuestra Constitución está regulada por el artículo 212.

Todos  coinciden según encuestas «aleatoria» y concluyen que la persona más capacitada para ser presidente, es la doctora Ninoska María Elisa Isidor; su hoja de vida reúne todos los requisitos para dirigir ese organismo.   

 Ella no tiene vinculación con ningún partido político, es transparente, honesta. Para la doctora Isidor su objetivo es que la Junta en su próximo escrutinio preserve su credibilidad tanto a nivel nacional como internacional. Tiene una sólida formación académica, graduada de doctora en derecho en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) en el año 1987, además tiene en su haber, varios cursos y talleres de capacitación profesional.

En el campo laboral trabajó en el departamento legal de la Superintendencia de Bancos, ayudante fiscal,  subconsultora jurídica en Autoridad Portuaria, defensora de la niñez y adolescentes en la Procuraduría General de la República, en otra palabra como se dice en el argot popular dominicano, «esta rejugá».

Tiene mucha experiencia. Por más de tres décadas laborando en el sector público y privado siendo reconocida por sus superiores por sus conocimientos y capacidad, por lo que su escogencia sería una selección aceptable y sin desperdicio, que al país le garantizaría seguridad en los futuros procesos electorales.

Por Zenith Díaz Mejía (picaraoriginal@yahoo.com)
*La autora es periodista, reside en Nueva York.