El drama de los migrantes (6)

La frontera entre Ucrania, Polonia y Rumania

El conflicto bélico entre Rusia y Ucrania ha desencadenado un desplazamiento forzado de millones de personas, principalmente hacia Polonia, país que tiene una superficie   de 312.690 Km2 y  una población de más de 37 millones de personas y Rumania, con un territorio de 238.400 Km2 y una población de  más 19 millones de  personas, ambos países situados en Europa Central  comparten con Ucrania una frontera en el caso de Polonia de 526 kilómetros y  en el de Rumania de 531 kilómetros .

A raíz de esta situación de guerra se ha producido un flujo imparable de ucranianos que cruzan la frontera para llegar a Polonia, que se ha convertido en el principal país receptor de refugiados. Más de un millón ha llegado a Polonia en los primeros diez días de guerra, lo que ha obligado a las autoridades fronterizas polacas a acoger muy rápidamente a todas las personas que llegan a la frontera. Durante la noche las temperaturas son de dos o tres grados bajo cero, así que no se puede dejar a la gente congelada allí afuera. Así que es una situación difícil y probablemente será más difícil en el futuro inmediato.

Decenas de autobuses llegan aquí todos los días. Los refugiados reciben lo básico, comida y ropa, una desplazada Tanya Andreeva describe la situación de esta manera “No pudimos tomar ninguna de nuestras pertenencias. Salimos demasiado rápido. Había bombas que explotaban. Daba mucho miedo. Mi hijo estaba muy asustado. Sólo echamos algunas cosas en la maleta y nos fuimos. Corrimos con las manos vacías».

Los millones de desplazados forzosos que se han dirigido a Polonia buscando la paz y la seguridad que no encuentran en Ucrania, han hecho casi colapsar la frontera entre Ucrania y Polonia, donde los esfuerzos humanitarios han estado al límite y lo que se prevé es un aumento de estos desplazamientos, ante el recrudecimiento del conflicto armado y no verse en el horizonte un fin de la guerra mediante un acuerdo entre las partes.

Rumania ante el colapso de la frontera de Polonia ha sido tomado como alternativa y Miles de ucranianos entraron en este país por los pasos fronterizos del norte, en Sighetu Marmației y del sureste, Isaccea, han huido de sus casas en Ucrania con lo puesto, mujeres, niños y adolescentes cruzaron la frontera hacia Rumanía. Algunos llegaron a pie, otros en coche o en ferry. Muchos de ellos tienen familiares o conocidos que viven en Rumanía.

Desde que estalló el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania, Rumania, uno de los países vecinos que forma parte de la Unión Europea, abrió las puertas a miles de personas que cruzan por sus puntos fronterizos. Tanto las autoridades, como organizaciones sin fines de lucro, como el ciudadano común se han volcado a recibir a miles de personas que huyen del conflicto. Una vez recibidos en Rumania, los ucranianos están pudiendo desplazarse dentro del país de forma gratuita, pues la compañía nacional de ferrocarriles está permitiendo a los refugiados viajar sin pagar tarifa alguna.

La vida de miles de personas cambió por el conflicto bélico entre Ucrania y Rusia, en los primeros meses de combates más de cinco millones de ucranianos debieron desplazarse forzosamente, buscando protección fuera de las fronteras de su país; La guerra deja nuevamente en medio del conflicto a los civiles quienes han emprendido una huida masiva hacia países vecinos o se han desplazado internamente para zonas más seguras que les permitan un mínimo de seguridad.

Sin más perspectiva que salir de Ucrania y esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos, en el principal paso fronterizo con la localidad rumana de Siret, en algunos momentos la cola de coches se extiende hasta 20 kilómetros, por lo que la travesía desde Kiev, que normalmente duraría ocho horas, puede ser ahora de dos días. Algunos recorren a pie los últimos kilómetros, pese a que nieva y la sensación térmica a mediodía es de seis grados bajo cero.

Cada desplazado ha vivido el conflicto en circunstancias muy difíciles y de manera diferente. Algunos son muy viejos o muy jóvenes. Algunos son nacionales de terceros países. Algunos se enfrentan a problemas de salud graves o circunstancias atenuantes y su gran mayoría son mujeres, niños y ancianos, que son los más vulnerables y los que más protección necesitan, el desplazamiento de personas es continuo y las cantidades asombrosas, muchas familias han sido grandemente afectadas por el conflicto.

Es un periplo plagado de incertidumbres, tanto para ellos como para las comunidades de acogida, “Llegan en estado de shock y muy impactados por la violencia y las largas jornadas que les ha llevado alcanzar un lugar seguro», señaló hoy en un comunicado el jefe del alto comisionado de la ONU para los refugiados (ACNUR), Filippo Grandi, quien visitó recientemente Polonia, Rumanía y Moldavia, el éxodo ya se acerca al provocado en la década de los años 1990 por las diferentes guerras que desmembraron la antigua Yugoslavia.

Trágicamente, si la guerra no se detiene y continua, muchas más familias se verán cruelmente afectadas, millones de refugiados ucranianos, en su mayoría mujeres, niños y ancianos, han huido del país, desde el inicio del conflicto bélico Más personas llegan cada día a Polonia, Rumanía, Eslovaquia, Moldavia y otras naciones europeas, en su mayoría países fronterizos con Ucrania. a lo que se añadiría los millones que son desplazados internos.

Se trata de la crisis de refugiados más súbita y grave desde la Segunda Guerra Mundial, y que según, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de las Naciones Unidas “más de 7,1 millones de personas han sido desplazadas internamente por la guerra en curso en Ucrania”, y que “más de la mitad” de estas personas “son mujeres”,

“Estamos ante lo que podría convertirse en la mayor crisis de refugiados de Europa en este siglo”, afirmo el Alto Comisionado de la Agencia de la ONU para los Refugiados Filippo Grandi

A medida que se agrava el conflicto en Ucrania, la situación de los refugiados se torna más difícil y compleja y los esfuerzos humanitarios locales parecen estar ya al límite, por lo que los esfuerzos deben estar dirigidos a facilitar los trámites fronterizos, la protección de los migrantes, la garantía de ayuda en efectivo, en alimentos, servicios médicos y en la respuesta a las necesidades de los más vulnerables que  son mujeres, personas envejecientes, niñas , niños,  y con una proporción cada vez mayor de niñez no acompañada o separada.

Los mecanismos de emergencia de los organismos internacionales deben actuar con presteza de modo que la tan necesaria ayuda humanitaria, pueda llegar a estos millones de desplazados forzosos tanto al interior de Ucrania, como a los que han podido llegar a países vecinos, estamos ante una situación de emergencia de gran envergadura que está obligando a La población a abandonar sus hogares en busca de seguridad dentro del propio país o está cruzando las fronteras.

La situación sigue siendo muy peligrosa para toda la población dentro de Ucrania y la vulnerabilidad de las personas forzadas a huir está aumentando rápidamente, junto con el número de quienes necesitan ayuda urgente, la gran mayoría un 90% son mujeres y niños, lo que hace que estos desplazamientos necesiten de una mayor ayuda y de la mano solidaria de los países de acogida, principalmente Polonia, Rumania y Moldavia que son los que más personas han recibido a través de sus fronteras.

Las autoridades locales, organizaciones comunitarias y la comunidad internacional, deben seguir con la protección y asistencia humanitaria a las personas necesitadas, que han tenido que desplazarse forzosamente, ante un conflicto bélico que no es de su responsabilidad y al cual no se le ve una solución inmediata, que permita el retorno de los desplazados a su país, con garantías de seguridad y paz duradera.

Por Luis Fernández

*El autor es político y comunicador

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