Por la verdad murió Cristo

Mateo: -Ustedes han escuchado a mucha gente amenazar con que: “le voy a decir a fulano un par de verdades”. Eso es de lo más tonto. O a otro hablar barbaridades de gente que no conoce. Por ejemplo, de un funcionario del Estado o figura pública a quien nunca ese individuo ni siquiera ha visto en persona.

Mesa: -Es verdad. Eso de estar acusando a personas que uno no conoce es un abuso. Lo que pasa es que sale en televisión que fulano o mengano es un ladrón y la gente lo repite.

Ese es el trabajo de algunos periodistas, o de muchos periodistas, chantajear funcionarios y amenazarlos con que los van a mencionar en la radio o la televisión en busca manchar reputaciones.

Quien escribe: -¿Alguien quiere más hielo?

Mateo: -Por la verdad murió Cristo. Pero uno no es Cristo para morir por la verdad. Si fulano es un funcionario ladrón, ¿acaso él no lo sabe? Yo me imagino que cada vez que se monta en su jet privado o abre un champán de qué sé yo cuantos miles de pesos, el tipo sabe que es un ladronazo. Y todos los que están a su alrededor. Y el pueblo entero. Entonces, si yo lo sé, tú lo sabes, él lo sabe, nosotros lo sabemos, vosotros lo sabéis y ellos lo saben… de qué vale decirle que es un ladrón, si lo mucho, hasta Dios lo ve.

Mesa: -Ese es el trabajo de la procuraduría y la fiscalía. Aunque hagan nada al respecto. Un caso parecido ocurre con los homosexuales. Usted no puede vocearle a un tipo dizque: “mira, tú, ¡mariconazo! Además, ¿quién mejor que él sabe que es homosexual.

Quien escribe: -¡Mi cuerpo de labriego salvaje te socava! : ) Ese Neruda…

Mateo: -Y no hay gente que se irrite más que un ladrón cuando le dicen ladrón. ¿Por qué será? A una prostituta le dicen puta y se pone como el Diablo.

Por la verdad murió Cristo. Pero uno no es Jesucristo…

Mesa: -¿Y quién es pendejo? Jesucristo es el hijo de Dios y resucitó al tercer día. Y tú, ¿vas a resucitar?

Quien escribe: -Yo no dudo que al ser Jesús hijo de Dios, siempre supo que le iba a ir mejor que al resto de los mortales. Ahora bien, una cosa es decir de gente cosas que no son o repetir lo que uno escucha por la radio o ve por televisión, a veces por el simple hecho de ser de un partido diferente, y otra cosa es comentar lo que uno sabe de primera mano por ser testigo presencial. Como lo del síndico de San Cristóbal, que debe cientos de miles de pesos en este bar, y no paga…

Mesa: -Déjalo ahí escriba. No te metas en ese lío.

Mateo: -Oh, y ese letrero (solo se fía a personas de 200 años en compañía de sus padres), ¿es nuevo?

Mesa: -Sí, lo pusieron hace poco…

Por Yasir Mateo Candelier