A rajatabla: El impaciente paciente

El presidente Donald Trump se convirtió en la madrugada del viernes en el paciente de coronavirus más influyente del mundo, un contagio que causa gran traspié en los esfuerzo por lograr la reelección y conmociona a los mercados bursátiles de Estados Unidos y del mundo.

Su reclusión el mismo viernes en un hospital militar en la cercanía de Washington, envía aun una señal de mayor preocupación a la sociedad estadounidense y en particular al comando electoral republicano que tendrá que recomponer su estrategia a menos de 30 días de las elecciones presidenciales.

Mientras caminaba hacia el helicóptero que lo trasladaría desde la Casa Blanca hacia el hospital Walter Reed, Trump dijo que “creo que estoy muy bien, pero vamos a asegurarnos de que las cosas se solucionan”, pero el Washington Post citó fuentes que afirmaron que el mandatario tenía “algo de fiebre, tos y dolor de cabeza”.

Se trata de un impaciente paciente de alto riesgo con 74 años, obesidad, dilatado estrés por la intensa campaña electoral, disturbios anti raciales y profunda crisis económica, en el marco de una pandemia que ha causado más de 200 mil muertos y millones de contagiados en Estados Unidos.

Trump fue incrédulo ante las advertencias de que la covid-19 es un virus altamente contagioso y con elevado riesgo de letalidad en adultos mayores con dolencias como diabetes, hipertensión, enfermedades respiratorias, hepáticas o con condición de obesidad.

El hombre más poderoso del mundo, al desdeñar la mascarilla y el distanciamiento social, desafió a una pandemia que ha causado más de un millón de muertos y más de 34 millones de contagiados en todo el mundo y que ha sido la causa de la más grave crisis económica global desde la Gran Depresión.

No hay razón para dudar que el inquilino de la Casa Blanca se recuperará del contagio de la covid-19 y de que retornará a su burbuja electoral y a su discurso estridente, pero los abogados comienzan a revisar textos constitucionales relacionados con el traspaso de mando temporal o definitivo, en caso de que suceda algún percance.

El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, y el primer ministro del Reino Unido, Boris Johnson, quienes también se mofaron del coronavirus, sufrieron contagio de la enfermedad, a causa de la cual el inglés estuvo a punto de morir, por lo que ahora aplica medidas para evitar la propagación de la pandemia.

Los dominicanos deberían asimilar la difícil experiencia por la que atraviesa el presidente Donald Trump, cuyo contagio de coronavirus pone en vilo a Estados Unidos y provoca preocupación en todo el mundo, lo que pudo evitarse con el uso irrestricto de cubre boca y observar distanciamiento social. Se ruega por su pronta recuperación.

Por Orión Mejía