Novak Djokovic no jugará en el Abierto de Australia y será deportado

Novak Djokovic perdió en un tribunal australiano el recurso contra la decisión del Gobierno de revocarle por segunda vez su visado, lo que le impide defender su título en el Open de Australia 2022.

El veredicto fue tomado de manera unánime por los tres jueces del Tribunal Federal, que abordó hoy en una vista virtual el recurso presentado por la defensa de Djokovic, quien fue recluido el sábado en un hotel.

La decisión supone que el visado del tenista serbio de 34 años ha quedado cancelado y tendrá que ser deportado por lo que no podrá jugar el Open de Australia que comienza este lunes.

Según la ley, Djokovic se enfrenta además a una prohibición de regresar al país durante tres años, salvo ciertas excepciones, que pueden incluir «circunstancias imperiosas que afectan los intereses de Australia».

El ministro de Inmigración, Alex Hawke, se valió el viernes de sus poderes especiales para cancelar el visado del serbio por motivos sanitarios y del mantenimiento del orden, ya que si se le permite quedarse en el país puede avivar el sentimiento de las personas que se oponen a vacunarse contra la Covid-19.

Djokovic viajó el 5 de enero a Melbourne con una exención médica por no estar vacunado, al haber estado contagiado de la covid-19 recientemente, aunque a su llegada las autoridades de Inmigración le cancelaron el visado y lo detuvieron hasta su liberación el pasado lunes por una orden judicial al considerar que no fue tratado con «equidad».

Sacrificio de los australianos

La llegada la semana pasada de Djokovic a Melbourne, con una exención médica por no estar vacunado, generó una ola de indignación y puso en el centro del debate la vacunación contra la Covid-19 en el país oceánico, justo en el momento en que estallaba una crisis por un incremento astronómico de los contagios.

El primer ministro australiano, Scott Morrison, recalcó este domingo al celebrar la decisión judicial que la cancelación del visado «se adoptó por motivos de salud, seguridad y mantenimiento del orden, sobre la base de que era de interés público».

Morrison también reconoció el «sacrificio de los australianos» durante la pandemia y se hizo eco de la opinión pública del país, donde un 70 por ciento se oponía a que Djokovic se quedara en el país, según las encuestas.

Icono de los antivacunas

Precisamente, el argumento del abogado del gobierno durante la vista de hoy fue que Djokovic, a quien calificó de un «icono de los antivacunas», tiene «una historia reciente» de haber ignorado las medidas impuestas por la Covid-19.

«Incluso cuando estaba infectado fue a una entrevista y sesión fotográfica que incluyó quitarse la mascarilla», dijo Stephen Lloyd, al referirse a la admisión de Djokovic de que acudió a una entrevista con el medio francés L’Equipe en Belgrado el 18 de diciembre sabiendo que tenía covid-19.

El abogado insistió en que Djokovic podría «alentar a la gente a emularlo» en la violación de las medidas contra el virus: “Sus conexiones con la causa, lo quiera o no, aún están presentes y su presencia en Australia supone un riesgo abrumador», precisó el representante del Gobierno.

Fuente: eurosport.com