Chisme, palabra de seis letras, proveniente del griego “schisma,” que significa separación, lo cual se relaciona con un conflicto, pudiendo ser una noticia verdadera o falsa.
En honor a la verdad, creo que la magia del chisme está en que te lo cuenten, lo oigas, y no te involucres, razón por la cual es sumamente importante, asumir pose de actor, mostrar sorpresa, pero no opinar.
De manera personal, puedo afirmar que, por vivir en un barrio populoso, tengo una maestría en el tema, todo lo que pasa, de una u otra forma, viene alguien a contármelo, y cuando no sucede, busco la forma sutil de investigarlo, pues ellos son como materia prima para la elaboración de mis artículos.
Conozco a una señora que, en días pasados, estaba cuestionando a su hijo, porque este estaba desarrollando con otra persona todo un interrogatorio para enterarse de algo que había sucedido. Sherlock Holmes, era un “chivito jarto e’ jobo” al lado de él.
Más tarde, la madre no podía salir de su asombro cuando alguien que compartió la infancia con él, con toda la seguridad del mundo, afirmó que cuando ambos estaban pequeños (en ese entonces no se usaba la tecnología de los celulares, y tenían un radio con casette), él se ponía a oír y a grabar cuando los vecinos estaban peleando. Realmente lo que ha cambiado es la tecnología, pues ahora utilizaría un celular.
Finalmente, me siento sumamente orgullosa por la forma en que manejo los chismes, pues durante estos existan siempre me sobrarán los temas para escribir.
Por Epifania de la Cruz (epifaniadelacruz@ gmail.com / www.renacerparatodos.net)