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La rabia y la impotencia ante la insensatez

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daniel

No acostumbro hacerme eco de videos publicados en las redes sociales, la razón es muy sencilla, a veces, reaccionamos indignados ante lo publicado, pero luego resulta, al ver no solo un pedazo, sino el video completo, que las cosas no eran del todo como se pintaron.

Pero en este caso, en la tarde del pasado jueves me enteré, a través de las redes sociales, de un video donde se ve a un grupo de efectivos policiales cuando “someten a la obediencia”, de manera violenta e innecesaria, a un señor que, violando el toque de queda, esperaba que una vecina le colaborara con un poco de aceite para cocinar una libra de arroz, cosa que mostró a los policías mientras imploraba “deme un chance, esto es muy duro, tengo hambre”.

Incluso les mostró que tiene una pierna enferma, le rogó al comandante de la unidad, pero ¡qué va! entonces fue que se envalentonaron los muchachos y el resto ya lo conocen todos.

Este insólito hecho se produjo en San Francisco de Macorís, que, dicho sea de paso, es una de las localidades que ha sido más afectada por el COVID-19.

Hay que decir, sin embargo, en defensa de la patrulla policial, que éstos solo cumplen órdenes, que efectivamente, varios sectores de la sociedad han pedido a las autoridades endurecer las medidas adoptadas para detener el avance de la “pandemia”.

Pero lo ocurrido allí fue indignante, no puedo ocultar que sentí rabia e impotencia, como estoy casi seguro sintió la mayoría de la gente sensata de nuestro país, que no pide otra cosa más que “sensatez, cordura, sentido común”, a los responsables de mantener el orden público.

¿A caso mostraron esa misma entrega en el cumplimiento de su deber, cuando un tal “Sujeto”, fue detenido por violar el mismo toque de queda?

No recuerdo que tuvieran la misma actitud contra el señor, Rafael Andrés Ramírez Pujols, primer teniente del Ejército, quien, contrario a este humilde señor de SFM, lanzó todo tipo de improperios contra los integrantes de la patrulla que lo detuvo. Todo lo contrario, los efectivos policiales mantuvieron una actitud muy ecuánime.

Sensatez
Esa muestra de “sensatez” manifestada por el director general de la Policía Nacional, mayor general Ney Aldrin Bautista Almonte, que envió alimentos y equipos de protección contra el coronavirus al señor Víctor Manuel García Bonilla, luego de la golpiza propinada, es la misma que pedimos, si no para todos, por lo menos para los que comandan las unidades policiales que salen a las calles a poner el orden. Porque al final, lo que se persigue, suponemos que es proteger a la población, no agredirla.

Por Daniel Rodríguez González

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