www.dominicanoahora.com

Síguenos

Ud. está aquí: Opinion Columnistas A RAJATABLA: Para pelear limpio

A RAJATABLA: Para pelear limpio

E-mail Imprimir PDF
orion

Al fragor de la intensa campaña electoral es mucha la gente de clase media o con dilatado historial político que trata de arrimarse lo más posible al candidato que considera con mayores posibilidades de ganar, sin importar si su pensamiento o praxis coincide o se acerca a los suyos.

Descargar torrente de odio visceral contra la actual gestión por supuestas contradicciones ideológicas o censura ética, pero las razones de fondo están relacionadas con añejas frustraciones, básicamente porque anhelados privilegios fueron a parar a otras manos.

A eso atribuyo que políticos, comunicadores y académicos de otrora manufactura de izquierda, se nieguen a sí mismos al mercadear ofertas electorales de corte conservadoras como si fueran propuestas progresistas, clara señal de que lo racional ha cedido el paso al desbordamiento de pasiones de tipo personal.

He leído artículos de jubilados dirigentes de izquierda que ofrecen a la derecha política recetas de cómo alcanzar el poder, sin que nunca esas pócimas sirvieran cuando la historia les entregó anafe, caldero y candela para poder cocerlas.

Temas como corrupción, pobreza e inseguridad son objeto de manipulación con la intención de presentarlos como si fueran tipos de coronavirus de recién detección, que solo ha infectado a la clase política que detenta el Poder.

Un ejemplo de lo que aquí digo lo representa el abordaje desde litorales políticos y a a las infelices instrucciones que la directora del Plan Social impartió a conmilitones para que les “caigan encima” a periodistas y políticos que censuraron el proceso de licitación para la adquisición de equipos electrodomésticos.

Si no fuera por el desliz de Iris Guaba, a quien se le enrostra su condición de “costurera” y no de “empresaria diseñadora”, el tema de la polémica licitación se circunscribiría al alegato de que esos enseres se distribuirían durante los días que restan de campaña electoral.

La discusión se desvirtuó por lo dicho por esa funcionaria, que sirvió de justificación a muchos para sacar provecho partidario del drama de la pobreza extrema y reducir al estercolero los programas sociales que ejecuta el Gobierno en favor de los sectores de mayor vulnerabilidad, al repetir la cantaleta de que son iniciativas clientelares para esclavizar la voluntad electoral de los excluidos.

Quienes hablan con desdén del programa social del gobierno, que destina 30 mil millones de pesos para aliviar la situación de miseria de miles de familias, deberían tener entereza para censurar los 140 mil millones en gastos tributarios que incurre el Estado en subsidios, exoneraciones y exenciones que se dirigen a altísimo estamentos económicos. Pelear limpio requiere de valor ético y no de trapisondas.

Por Orión Mejía

Compatir