Ud. está aquí: Opinion Columnistas Rubén Luna, un diputado rechazado por la comunidad

Rubén Luna, un diputado rechazado por la comunidad

E-mail Imprimir PDF
victor

La política dominicana durante los últimos 50 años ha cambiado su visión, su accionar y su manera de actuar hemos perdido el rumbo de la lógica, hoy no hay compromiso social, no hay interés en hacer las cosas bien, ni mucho menos presentarles a los electores sus mejores perfiles solo parece importar los verdes o el símbolo de peso ($) y nada más.

Con la salida del escenario político del doctor Peña Gómez, Joaquín Balaguer, y el profesor Juan Bosch, este problema se ha agudizado estamos como barco a la deriva., perdidos en alta mar, y sin un Chapulín que nos defienda.

En verdad, a los políticos actuales no parece importarle nada lo que piensa y quiere la Sociedad, ni necesidades de la Nación. Por ello es la alta tasa de abstención electoral, por ello es la alta tasa de rechazo, por ello es que vemos como la opción de ninguno insertada en el nuevo sistema electoral por los marcos jurídicos 33-18 y 15-19, ha tomado tanta fuerza.

Y se llegara el momento en que la opción de ninguno será la más votada, y esto no es bueno para el sistema democrático, para la estabilidad social del país, ni la sociedad, ni para los partidos políticos, y peor aún para la soberanía nacional que cada día se ve más vulnerable e indefensa ante las constantes amenazas, y acosos nacionales e internacionales a la que está sujeta, sin nadie que la defienda, muy por el contrario todos se hacen de la vista gorda, sordos y mudos.

El cambio del escenario político en la República Dominicana, el crecimiento de la comunidad dominicana en ultramar, las divisiones de los partidos ortodoxos del sistema entre otros factores, obligan a las organizaciones tradicionales a innovarse, a presentar caras frescas, claro con formación profesional, política y con iniciativas que puedan conectarse con la sociedad, tal es el caso del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que en la circunscripción No.1 presentó a sus electores muchas caras nuevas permitiendo decidir, rechazar o aceptar a su actual diputado, y los resultados fueron claro sobre la alta tasa de rechazo y este quedo fuera en el octavo lugar.

Lo mismo pasa en el Partido de la Liberación Dominicana (PLD), que podría llevar una cara nueva como candidato a diputado, y entonces como es posible que el PRD quiera imponerle a la comunidad nuevamente a Rubén Luna como diputado de ultramar por la circunscripción No.1, eso no tiene madre, este barbaraso nos abandonó.

En sus largos 8 años en el cargo, no ha presentado un solo proyecto que beneficie a la Comunidad, no asiste a sus labores al congreso como demanda la Ley de Servidor Público y el reglamento interno del Congreso de la República que exige una participación mínima y mandatoria de un 70%, no ha podido corresponderle a esta comunidad, solo aparece aquí como las aves canadienses, una vez al año, y además se han convertido en atrabanco, una retranca, en un muro de contención para el avance y desarrollo de la comunidad, y para su propio Partido.

Una organización política que tiene tanta mística e historia de poseer dirigentes comprometidos con el accionar comunitario, tal es así que fue el PRD, la primera organización política dominicana que fundo base fuera del territorio nacional, especialmente en el Estado de New York, pero a medida que el tiempo avanza y continúen cometiendo estos tipos de errores e imposiciones, así mismo seguirán perdiendo espacio en el aprecio del electorado.

De ocurrir esta nefasta decisión el PRD podría estar creando las bases y la posibilidad para que el PRM gane dos candidaturas a diputado, y la otra podría ganarla la alianza de La Fuerza del Pueblo (LFP) de Leonel Fernández, con el Partido Reformista Social Cristiano (PRSC) de Quique Antún Batlle, y sus aliados.

Pero tampoco puede nadie en su sano juicio restarle importancia al equipo de Ramfis Trujillo, en esta circunscripción, es decir que el PLD-PRD y sus aliados, se podrían llevar el polvo de la derrota en esta circunscripción por el alto rechazo de ese nefasto y enganchado diputado, así lo demuestra el estudio que realizamos recientemente aun antes de la división del PLD que coloca al PRM con casi un 55%, y mostrando un crecimiento sostenido.

Imponerle a Rubén Luna a esta comunidad nuevamente sería un trago amargo, una desilusión, y un error político, que nos llevaría a todos los electores a darle un voto de castigo, claro como aquí se hará el método de home, es decir por arrastre, ellos podrían pensar que así podrían imponerlo, pero están olvidando que los bajos números del PLD aún más después de la división, y PRD que no pasa del 4%, sumada a una alta tasa de rechazo de este nefasto diputado, y el descontento de los propios perredeistas podría generar la diferencia en favor de sus adversarios, y el PRD se podría quedar sin diputado, y esto no es bueno para el equilibrio democrático del país.

Por Víctor Gómez

Compatir