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Sabado, 20 de Apr 2019

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A RAJATABLA: El día después

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La dinámica y el desenlace de la lucha interna (¿o crisis?) en el Partido de la Liberación Dominicana impactan e impactarán aún más de forma positiva o negativa en los escenarios político, económico e institucional, en razón de que, para bien o para mal, el PLD controla casi toda la estructura del Estado y del Gobierno.

La clase política y sus organizaciones partidarias han estado asociados con la reelección o repostulación presidencial cuando la Constitución lo permite o cuando lo prohíbe, por lo que resulta difícil arrojar la primera piedra, porque aunque asista razón, faltaría el componente moral para lanzarla.

Es por eso que se plantea que la reelección es un tema político, no jurídico, ni ético ni moral, porque la Carta Sustantiva señala el protocolo que debe cumplirse para reformarla, tras lo cual no sería ilegal, aunque puede tener consecuencias políticas para el partido o para el país.

No parece conveniente que desde el mimos partido que ha prohijado todos los oleajes de consolidación democrática, y en cuyos gobiernos nunca ha habido presos políticos, perseguidos o exiliados, que se respetan todos los derechos ciudadanos, se advierta sobre el posible surgimiento de una dictadura.

Gente de la oposición política y de la mentada sociedad civil, que guardaron silencio cuando un desaforado presidente ordenó al jefe de la Policía traer preso en helicóptero desde la cordillera Central a un campesino acusado de mentir, diga ahora que la sociedad está a las puertas de un rompimiento institucional.

A los ciudadanos de cualquier bandería les asiste derecho a oponerse o respaldar una posible modificación de la Constitución, lo mismo que a apoyar tal o cual candidatura, porque la democracia es un traje con medida mágica que le sirve a todo el mundo.

Con tanta agua derramada al interior del PLD, se requiere preguntar si el liderazgo de ese partido podría el día después recoger el líquido y garantizar que aquí no ha pasado nada.

¿Cuál sería la situación del partido morado el día después que pase la reelección?

¿Cómo sería el panorama el día después que el doctor Leonel Fernández obtenga la candidatura presidencial? Valdría la pena preguntar qué pasaría en un hipotético caso que el candidato escogido no sea ni uno ni el otro.

En una guerra convencional o política deben preverse escenarios posibles del día después de concluida la confrontación, con una evaluación de los daños colaterales que se derivarían del triunfo o derrota, que en el caso del PLD no solo impactaría a ese partido y a su gobierno, sino también a toda la población.

La preocupación no sería tanto por lo que ahora ocurre en el PLD, sino por lo que ocurriría el día después.

Por Orión Mejía