Ud. está aquí: OPINION Columnistas Para no perder lo poco que queda

Para no perder lo poco que queda

E-mail Imprimir PDF
ebert

Cuando la mayor parte de la población de un país se encuentra alejada del ideal de sus mejores hijos, las posibilidades de alcanzar el bienestar, para esas mayorías, son escasas.

Por generaciones quienes han representado nuestra sociedad, han descuidado y olvidado los cimientos de entrega y esfuerzo, lágrimas y sangre que forjaron los y las fundadores de la República.

Han permitido por egoísmo y ambición que la ignorancia y la falta de institucionalidad se adueñen de la cabeza de nuestros hombres y mujeres.

No dejamos de reconocer la buena voluntad que en la actualidad se hace por recuperar el tiempo perdido, sobre todo en lo que concierne a la educación.

Pero nuestra población está muy dañada, muy atrasada, muy excluida; me refiero por supuesto a las mayorías que son las personas más pobres y marginada.

Para un poco remediar el daño por el que estamos pasando, la falta de valores, la delincuencia, los femenicidios, las injusticias e impunidad que campean, deberemos redoblar esfuerzos, iniciativas y coraje.

Para no perder del todo esas huellas del país que sembraron nuestros prohombres y mujeres, se necesitará más compromiso y todos los recursos de que se pueda disponer.

Hay que reeducar e inculcar a nuestros jóvenes y niños la historia patria, el civismo y respeto que debemos sentir por esos hombres y mujeres que lo entregaron todo, incluyendo sus vidas.

Hay que declarar una guerra a la ignorancia y a la desigualdad. A la par, nuestras autoridades, todas, deberán declarar guerra sin cuartel a los delincuentes, sobre todo a los de cuello blanco.

Será necesario que, las iniciativas e inteligencias más avanzadas, se unan muy fuerte, para tomar las decisiones que haya que tomar y así trillar un camino diferente al que, en estos momentos transita la sociedad dominicana.

No permitamos que el ideal de país, forjado por nuestros fundadores, se nos vaya de las manos. “El Gobierno debe mostrarse justo y enérgico…O no tendremos Patria y por consiguiente ni libertad ni independencia nacional” (JPD).

Necesitamos recuperar la paz y la tranquilidad, necesitamos el derecho de salir a las calles sin miedo, necesitamos dormir en las noches. La justicia y la autoridad de un gobierno justo y enérgico deben hacerse sentir.

Por Ebert Gómez Guillermo

Compatir