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Educación sí, pero luego sanción

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daniel

La directora del Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (INTRANT),Claudia Franchesca de los Santos, ha anunciado, entre otras medidas, la implementación de una campaña educativa para socializar la nueva Ley 63-17, a los fines de poner a toda la ciudadanía en conocimiento de la nueva normativa, y lograr así la efectividad de su aplicación.

Resulta interesante, por supuesto, que las autoridades lleven a efecto campañas educativas, sobre todo, campañas que permitan alertar sobre las consecuencias derivadas de lo inobservancia de la ley, como en el caso que nos ocupa.

Pienso que la educación es la base fundamental del desarrollo; no creo que exista nación alguna que haya logrado algún tipo de desarrollo sin tener como pilar de ese desarrollo, el tema de la educación.

Sin embargo, y es penoso tener que admitirlo, una duda me asalta y se vuelve vaticinadora. Cuántas leyes se han pronunciado sin que se castigue como se debe a los que las infringen, sobre todo en materia de tránsito, en la República Dominicana?

En los últimos días hemos visto, no sin asombro, que las autoridades de la Autoridad Metropolitana de Transporte (AMET), han dispuesto la colocación de conos en algunos puntos de la ciudad, como una forma de conseguir que los conductores no monten o desmonten pasajeros en zonas donde está prohibido.

Mi asombro no tendría razón de ser si tuviéramos un mínimo de responsabilidad, de conciencia ciudadana, conciencia que solo es posible, dicho sea de paso, con una base educativa. Creo que las autoridades han dado pasos en esa dirección conjuntamente con el Ministerio de Educación.

Los que han tenido la oportunidad de viajar a otros países habrán podido constatar que los ciudadanos cumplen con las leyes, sobre todo con las de tránsito, pero lo hacen porque saben que el incumplimiento tendrá consecuencias, sin importar atenuantes.

Cómo es posible que, para que un chofer del transporte público no infrinja una disposición que prohíbe montar o desmontar pasajeros en una zona determinada, sea necesario colocar conos?

A educar pues, pero luego, a los violadores de la nueva ley de tránsito, apliquemos el régimen de consecuencias que la misma norma indica.

De lo contrario, la Ley -63-17, será simplemente un nuevo elemento normativo que, como entidades destinadas a normar el sector, vendrá a engrosar nuestro de por sí, enorme marco legal.

Por Daniel Rodríguez González

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