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La ola de Donald Trump (1 de 2)

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hector

El caso de Donald Trump puede catalogarse como uno de los fenómenos circunstanciales más relevantes de los últimos tiempos en el plano de la política mundial, pues se trata nada más y nada menos que del hombre al cual las expectativas de los analistas políticos, no le concedían las más mínima posibilidad de triunfo en su pretensión de hacer carrera para llegar a ser presidente de los Estados Unidos, venciendo

la oposición interna en las filas republicanas y posteriormente imponiéndose a la oferta electoral demócrata.

Trump fue el fenómeno electoral y mediático el cual asombró a todos con una campaña inusual y un planteamiento diferente, la campaña pasó y la resultante fue la victoria del candidato impensable que es hoy presidente de los Estados Unidos, una nación de primer orden en el plano mundial.

Este candidato de lo impredecible se ha convertido en el presidente de los Estados Unidos de América, ahora lo que no se sabe es si él tiene una conciencia plena de cuál es su situación real en esta nueva coyuntura.

La carrera empresarial de Donald Trump y su floreciente fortuna estuvo permeada por golpes de suerte, negocios un tanto turbios y un desbordante Reality show, de hecho él es un elocuente producto del reality show con su evento estrella que es el de Miss Universo, fue un fabuloso reality.

Su carrera hacia la casa blanca como también lo fue (bastante divertida por cierto) su oferta electoral de campaña, una oferta pensada para impactar ofreciendo lo nuevo y lo diferente, lo audaz, independientemente de que fuera realizable o no, ahí estaba el presidente que legítimamente habría decidido la mayoría, ahora restaba por ver qué de novedoso y diferente traería su gobierno para el pueblo norteamericano.

La aprehensión con Donald Trump era ¿Qué tipo de gobierno haría? , que tan diferente o que tan ajustado seria a lo coherente y a lo práctico, la expectativa creció y se acrecentó el suspenso como en las películas de Alfred Hitchcock ¿Dónde iría la nave? Era la interrogante y lo otro era si navegaría con buen viento y mar en calma o si tendría que prepararse para navegar en un proceloso mar incierto y tempestuoso.

Primeras medidas de su gobierno
A partir del 20 de enero en que tomo posesión como presidente, no ha pasado un día en que la figura de Donald Trump no esté en el centro de la discusión. En algunos casos por sus propios planes de actuación, pero también por algunos intereses en los grupos de presión, cierto es que día a día se ha estado hablando de uno de los hombres más poderosos del mundo, pero ¿realmente tiene claro cuál es el norte preciso que deben seguir, las medidas adoptadas por su gobierno? lo primero fue el compás de espera que ansiosamente agotó el pueblo norteamericano, esperando que iniciara y concluyera la tortuosa selección de los funcionarios de cada área que conformarían su equipo de gobierno.

Pero resulta y viene a ser que las medidas de Trump no son fáciles de augurar y aun de descifrar, ya que como hemos señalado

una cosa fueron las promesas electorales y el gran show de campaña y otra muy distinta lo que se ajusta a la realidad y a las expectativas del gran segmento de la población estadounidense que lo favoreció con su voto.

En el orden económico parecería que empieza a dar las primeras señales de lo que podría ser su política económica, entre estas medidas figuran: su desvinculación del tratado de Asociación Transpacífico (TPP) del cual forman parte once países, están integrados en este acuerdo comercial: Canadá, Japón, Australia, Estados Unidos, Perú, Malasia, México y Vietnam, parece ser que las intenciones de Trump de desligarse de este tratado son las de fomentar sus relaciones con el Reino Unido. En este escenario uno de los principales perjudicados seria la U.E., sin descartar el hecho de que pueda generarse una guerra proteccionista entre ambas zonas geográficas.

Otra de las medidas económicas proyectadas consiste en tratar el tema del empleo y tiene que ver muy concretamente con la localización de las fábricas que un importante grupo de empresas han llevado adelante durante los últimos años. Fundamentalmente procedentes del sector automovilístico, pero también de otras con gran peso específico en la economía norteamericana: acero, farmacéuticos, nueva tecnología, etc., son varias las empresas multinacionales que han aceptado las condiciones de Donald Trump y van a desarrollar sus medidas de negocio en suelo estadounidense, entre ellas las europeas Fiat y Volkswagen que invertirán en los Estados Unidos.

La primera de estas compañías ya ha anunciado la inversión de mil millones de dólares, con esta inversión el grupo Alemán afirmó que producirá sus automóviles electrónicos en suelo norteamericano uno de los principales efectos de esta medida es que buena parte de estas empresas ya están cancelando su inversión en México.

Una de las medidas que según su equipo económico augura mayor espectacularidad es la amplia reducción de los impuestos pasando de un 35% al 15% es decir, nada menos que cerca del 20% que tendrán que pagar menos los principales agentes de la economía norteamericana, una de las lecturas que lleva aparejada esta relajación fiscal y su beneficio a los mercados de renta variable.

Los ciudadanos por una parte, verán como dispondrán de más dinero para que de esta manera se impulse el consumo de forma significativa, como consecuencia de esta medida también se encuentra el crecimiento de la economía, más allá del atlántico, con una previsible subida en su producto interno bruto, en todos los casos proyectan que esta medida favorecerá la posición de este importante país en la esfera productiva.

Esta bajada en los impuestos, por lo que respecta a las empresas tendrán un efecto dinamizador de su actividad en los negocios hasta el punto que podrían ser el detonante para que crezcan las ofertas de trabajo en los meses por venir, a través de un programa que se aproveche de este nuevo escenario fiscal. La eliminación de estas trabas administrativas a las empresas es otro de los principales ejes del programa económico de Donald Trump.

Aunque queda por descifrar en que consistirá la promoción de un comercio más justo con los demás países, algo que quedara por esclarecerse a partir de estos momentos son las iniciativas más controvertidas del presidente Trump en especial en sus relaciones con sus vecinos más próximos y la zona geográfica del continente asiático, con momentos de evidente fricción con algunas de las naciones más representativas, como por ejemplo con China y su inversión en infraestructura.

Otra de las medidas que sus asesores consideran que esta llamada a ser una de las más relevantes es el programa de inversión de cerca de un billón de dólares en infraestructuras, una de las principales beneficiadas con este programa de inversiones serán las empresas constructoras con un volumen de negocios más alto que el que tenían hasta este momento. Entre sus propuestas más relevantes también destaca su firme promesa de elevar el salario mínimo a diez dólares la hora.

Por Héctor J. Pacheco

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