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Lunes, 25 de Sep 2017

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Ud. est谩 aqu铆: Opini贸n Columnistas La Confesi髇 del Asesino

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melba

Convers con 閘 durante unos minutos, durante una de mis visitas a la c醨cel. Est醔amos participando de una charla sobre vivir las oportunidades. Despu閟 de que les habl a todos, 閘 se me acerc.

Mir醤dolo a los ojos, sin juzgarlo, ni condenarlo, sino tratando de comprenderlo en su condici髇 de ser humano, le pregunt: 摽C髆o te tratan aqu?

Con la mirada llena de un profundo dolor, me respondi, como si se tratase de una sincera confesi髇: 揈sto es una pantalla. Hay maltrato. Estoy aqu por asesinato y, cuando me maltratan, en mi mente solo pienso en salir de aqu a seguir matando gente.

Le dije: 揘o repitas eso, para que no te maltraten m醩. Y sonri. Con tristeza, pero me sonri. Entonces me habl sobre los problemas mentales de muchos presos. Y me cit el ejemplo de uno de ellos, que estaba sentado cerca de nosotros, a quien los guardias encerraron por muchos d韆s en un lugar de la c醨cel al que le dicen 搇a caja. 揝ali de ah seco, me dijo.

Y entonces comprend, con el Alma desgarrada, el porqu muchos salen de ah, peor de lo que entran. 】Qu estamos haciendo?!

La Sociedad est harta, pero sigue maltratando a sus hijos
Cada d韆 aumentan los reclamos sociales en materia de seguridad ciudadana. Comunicadores estallan llenos de impotencia en los medios de comunicaci髇 y la prensa se hace eco constante de todas las nefastas noticias.

Alimentan cada d韆 la mente de los ciudadanos con los n鷐eros de los asesinatos, atracos y dem醩 calamidades sociales, y hasta les muestran las im醙enes sangrientas producto de estos hechos y con hacer esto e insultar a las autoridades se creen ser parte de la soluci髇.

Craso error
En lo que nos enfocamos, aumenta. Solo hay que mirar un poco algunos programas de televisi髇 o leer los peri骴icos. Si nos llevamos de los noticieros, parecer韆 como si los inframundos se estuvieran haciendo sentir m醩 sobre la Tierra.

Son muchos los que manifiestan que la sociedad ya est harta de estos acontecimientos. Y eso es bueno, en el sentido de que cuando una sociedad, un grupo de personas, se cansa de algo, hasta el hast韔, entonces procura cambiarlo. Lo que es a鷑 mejor: Transformarlo.

Y la soluci髇 para lograr esa transformaci髇 existe, pero no es la que la mayor韆 de los medios est醤 promoviendo.

Detr醩 de un maltratador, muchas veces hay alguien que ha sido duramente maltratado. Alguien que no ha recibido Amor y Protecci髇; que ha pasado hambre, y no solo por falta de alimentos, vestimenta, educaci髇, salud, vivienda, sino tambi閚 hambre de afecto, de cari駉.

Dentro de ese ser, que hoy la sociedad condena y maltrata, por haber cometido un grave error, hay alguien que ha sufrido lo indecible, durante toda su vida o gran parte de ella. Hay traumas y un dolor muy, muy profundo, en su alma.

縔 qu hacemos con alguien as? 縂olpearlo m醩? 縀s que acaso a鷑 no ha sido suficiente?

Al nacer un ni駉, no solo es hijo de sus padres biol骻icos
Muchas tribus, los ind韌enas, parecen estar socialmente m醩 avanzados que nosotros en cuanto a su comprensi髇 de que cada ni駉 es hijo de toda la tribu. Y, como tal, todos los miembros de la tribu lo cuidan, alimentan, gu韆n y protegen.

Y en esta tribu, la de nuestra Sociedad, 縀n cu醠es condiciones sociales nacen y crecen los ni駉s que vienen a trav閟 de padres insolventes, de aquellos que carecen de hasta las m醩 m韓imas garant韆s de bienestar social?

Muchos de esos ni駉s desatendidos por la Sociedad, son ahora los que est醤 privados de su libertad, o delinquiendo en nuestras calles, con la mente infectada, y compartiendo sus d韆s con los que est醤 igual de insanos o a鷑 peor, agravando su condici髇; mientras su verdadero ser, aquel que habita en el interior de todos -sin excepci髇- espera que un buen d韆 despertemos y decidamos atenderlos y tratarlos como lo que ellos son: nuestros hijos.

Por Melba Grull髇 Ubi馻s

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