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Theresa May anuncia su dimisión como primera ministra del Reino Unido

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Londres.- La primera ministra británica, Theresa May, anunció este viernes que dimitirá el próximo 7 de junio, cuando empezará el proceso para elegir a su sucesor como líder del Partido Conservador y jefe del Gobierno del Reino Unido.

May, que permanecerá como primera ministra en funciones mientras se elige al nuevo líder "tory", dio a conocer su decisión en una declaración ante la residencia oficial de Downing Street y tras reunirse con el presidente de su grupo parlamentario, Graham Brady, para determinar su futuro político.

Al anunciar su renuncia expresó que "siempre lamentará profundamente" no haber podido ejecutar el "brexit" o salida del país de la Unión Europea (UE).

May, que rompió a llorar al final de su discurso, conminó a su sucesor al frente del Partido Conservador y del Gobierno a tratar de hallar un consenso en el Parlamento para lograr dejar el bloque.

"Pronto dejaré el trabajo que para mí ha sido el honor de mi vida: servir. ¿Segunda primera ministra?, ciertamente no seré la última", manifestó antes de, con la voz rota, proclamar su "enorme gratitud" por haber tenido la oportunidad de "servir al país" que ama.

May permanecerá como primera ministra en funciones hasta el término de la carrera por su sucesión, que se iniciará en dos semanas, tras la visita de Estado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Esa semana la jefa de Gobierno tenía previsto volver a someter a votación su acuerdo del "brexit", después de que la Cámara de los Comunes lo haya rechazado en tres ocasiones

Vencida por el ‘brexit’
El proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea (UE) se ha llevado por delante a la primera ministra. Su testarudez para que su acuerdo del "brexit" saliera adelante le ha llevado a tirar la toalla después de unas demoledoras presiones de su partido, el Conservador.

Conseguir la aprobación del Acuerdo de Retirada negociado con Bruselas ha sido objetivo primordial de May durante los últimos meses, a pesar de que la Cámara de los Comunes ha rechazado tres veces el documento, la primera de ellas con 432 votos en contra, la mayor derrota parlamentaria de un Gobierno en la historia moderna.

Ese fracaso llevó al Partido Laborista, principal formación de la oposición, a presentar el pasado enero una moción de censura contra el Ejecutivo de May que, con todo, consiguió salvar por 19 votos.

Antes de eso, la líder "tory" sobrevivió en diciembre a una moción de confianza convocada por su propio partido, en la que recabó 200 votos a favor y 117 en contra.

Aunque de cada una de estas victorias salió reforzada, las humillaciones no solo por sus fracasos parlamentarios, sino también por las continuas críticas públicas de los diputados más euroescépticos de su partido han ido erosionando poco a poco su imagen política.

Una pelea sin tregua
Theresa May sucedió a David Cameron como primera ministra en 2016 y desde su nueva posición siempre defendió el divorcio con la UE. "'Brexit' significa 'brexit'" fue su máxima, repetida hasta la saciedad.

Menos de un año después de ocupar el número 10 de Downing Street, May sorprendió al convocar elecciones anticipadas en junio de 2017 -estaban previstas para 2020- a fin de garantizar certeza y seguridad de cara a las negociaciones del "brexit".

Una estrategia que se le volvió en contra, al perder la mayoría absoluta que había recabado Cameron en 2015, con doce escaños menos que entonces, y que le obligaron a formar un Gobierno en minoría con el apoyo de los diez diputados del pro-británico Partido Democrático Unionista (DUP) de Irlanda del Norte.

La "premier" inició entonces infatigables meses de negociaciones con el bloque comunitario, durante los cuales fue perdiendo a ministros por el camino como Boris Johnson, David Davis, Dominic Raab o Esther McVey, además de otro puñado de cargos menores, por desavenencias en su estrategia del "brexit".

Aun así, May consiguió continuar al mando de un barco que cada vez hacía más aguas y sellar un acuerdo con Bruselas en noviembre de 2018 que parecía el principio del fin del caos del "brexit" y que, sin embargo, ha terminado convirtiéndose en la sentencia final de la travesía de esta política en Downing Street.

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